Del viernes 28 al domingo 30 de octubre se celebró en Palencia el IV Encuentro Nacional de Jóvenes de Hermandades y Cofradías (JOHC). La iniciativa comenzó en Tarrasa en el año 2013, y ya ha pasado por Cartagena y Sevilla antes de recalar en Palencia. Además de pasar unos días de convivencia y hermandad entre los aproximadamente 1.000 participantes en el Encuentro, el objetivo bajo el lema ‘Toma tu Cruz y sígueme’, era el analizar la participación y el papel que los jóvenes tienen en las Hermandades y Cofradías a las que pertenecen.
Si habéis estado atentos a nuestras redes sociales, desde nuestra Hermandad participó una delegación mínima para poder tener una primera toma de contacto con esta iniciativa de la que apenas se había tenido conocimiento un mes antes de su celebración. Y de esta forma poder participar en los próximos encuentros con una delegación más amplia.
El encuentro comenzó la tarde del viernes 28 con un pasacalles de los integrantes más jóvenes de las bandas de las distintas Cofradías y Hermandades de Palencia al que siguió el acto de izado de la bandera del IV JOHC y el acto inaugural.
Ni que decir tiene que el punto fuerte del encuentro fue el sábado, no sólo porque ya estaban presentes todas las delegaciones venidas desde los distintos puntos de España en Palencia, sino por la cantidad de actos que se realizaron. La mañana comenzó con el rezo conjunto de laudes por todas las delegaciones, y después una inmensa mañana de trabajo carga de mesas redondas y ponencias en las que se expusieron tanto las formas de participación de los jóvenes en sus Hermandades y Cofradías, los problemas que pueden surgir en las secciones juveniles de esas Hermandades y Cofradías y las iniciativas y soluciones para solventarlos. De dicha ardua mañana de trabajo, se puede concluir que a pesar de las diferencias en las formas de vivir la Semana Santa en los distintos lugares de nuestro país, todos tenemos puntos en común y podemos compartir formas de trabajar.
La tarde del sábado comenzó de la mejor forma posible compartiendo barra y tapas en distintos establecimientos de Palencia. Daba lo mismo que vinieses de Sevilla, Jerez, Cartagena, Zaragoza, Santander o Aranda. Nos organizábamos para pedir, compartías mesa o espacio en la barra; y siempre había una charla animada que compartir. La tarde discurrió en ese ambiente especial, visitando las sedes que tan amablemente habían abierto y preparado las diferentes Hermandades y Cofradías de Palencia derrochando hospitalidad y amabilidad, a la espera de uno de los actos más emotivos: el ejercicio del Vía Crucis.
Por las distintas Hermandades y Cofradías de Palencia se realizaron traslados de sus pasos hasta la plaza de la Inmaculada, a los pies de la S.I. Catedral, para formar esa ruta del dolor que recuerda la Pasión y Muerte de Nuestro Señor. Nuestra delegación tuvo el privilegio de vivir tanto el traslado como compartir el Vía Crucis con la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Madre la Virgen de la Amargura de Palencia: no tendremos nunca suficientes palabras para agradeceros vuestra hospitalida
d y generosidad. El Vía Crucis fue presidido por D. Manuel Herrero, Obispo de Palencia, y en él participaron jóvenes de las diferentes delegaciones.
Y como colofón a ese día tan intenso, qué mejor que una cena de Hermandad, porque ¿Quién dijo que ser joven y cofrade está reñido con la diversión? Lo de menos era el qué cenar, lo más importante era compartir mesa y mantel todos juntos y disfrutar del final de un día intenso de trabajo de la mejor forma: Sevilla aplaudía a ritmo de bulerías, Córdoba cantaba y jaleaba al resto, Cartagena animaba su mesa y las de su alrededor, y al final todos formaban la misma fiesta; daba lo mismo ser de San Benito de Sevilla, de ´los moraos’ o del ‘Paso Azul’ de Lorca, todos éramos hermanos.
Como no podía ser de otra forma, el broche de oro del IV JOHC fue el domingo con la celebración de la Eucaristía en la S.I. Catedral de Palencia presidida por el Obispo de dicha diócesis y concelebrada por el Cabildo Catedralicio y los sacerdotes participantes en el encuentro, porque sí, ¡los sacerdotes también son cofrades! Y el punto final de dicha celebración fue el anuncio de Córdoba como sede del V JOHC que se celebrará en octubre de 2017.
Por supuesto que lo aprendido este fin de semana tan intenso se intentará aplicar a la vida de nuestra Hermandad. Y ello porque si algo ha quedado claro este fin de semana participando en el IV JOHC es que los jóvenes son el presente de la Hermandad pero tienen que empezar a ser el presente: aprendiendo de los mayores y enseñando a los más pequeños. Y ojalá que ese trabajo de sus frutos y suponga la participación de nuestra Hermandad en el V JOHC de Córdoba en octubre de 2017. Córdoba espéranos que allá vamos!!!!